¿LED, halógena o bombilla fluorescente compacta?

Seguro que más de una vez se ha preguntado la diferencia entre ellas. Desde Bombilla Mundo queremos ayudar a que se decida a la hora de sustituir una bombilla incandescente entre una halógena, CFL o LED.

Los investigadores ya nos prometen el regreso de las bombillas incandescentes. Pero aún queda mucho por investigar para llegar allí. Esto podía llegar a ser una ventaja, puesto que ya es difícil decidirse entre las numerosas referencias en las tiendas y las fotos del envasado. Estos son algunos consejos sencillos para que haga su elección:

Tres tecnologías están disponibles

LFC (Lámpara Fluorescente Compacta), halógena, LED.

Forma y orientación de la luz

Seleccionar un modelo idéntico a la bombilla que se sustituye y la forma en que se difunde la luz en la misma dirección.

El flujo luminoso

Se mide en lúmenes. Cuanto más alto es, mayor es la potencia de luz percibida. Como referencia, una bombilla de 800 lúmenes ilumina tanto como una bombilla incandescente de 60 vatios.

La temperatura de color

Elija entre 2600 y 3500 grados Kelvin si quieres un color blanco similar a las antiguas bombillas de filamento caliente (dormitorio, sala de estar), entre 4000 y 5500 grados Kelvin para un ambiente dinámico (cocina, oficina, cuarto de baño). Compruebe que el IRC (índice de reproducción cromática) sea de al menos 80.

La clase de eficiencia energética

Es la medida lúmenes por vatio, pero, por simplicidad, las bombillas tienen su clasificación de A (muy eficiente) a C.

¿Cuál es la mejor opción entre estas dos tecnologías: LED y LFC? Los LED cuestan unos euros más, pero se convierten en rentables a partir de dos años debido a su bajo consumo de energía.

Deslumbramiento

El LED es muy deslumbrante, elegir sólo los equipados con sistemas de difusores ópticos de luz.

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